Los lunares o nevos son pequeños tumores donde cambia el color de la piel. Pueden estar presentes desde el nacimiento y localizarse en cualquier lugar de la superficie cutánea, en forma aislada o agrupada. La mayoría de ellos son marrones, pero también pueden ser del color de la piel, azules o negros y de distintos tamaños. El color está dado por un tipo de células que contienen un pigmento denominado melanina.
